
Estas últimas son las manos más comunes y son con las que nos
tendremos que acostumbrar a jugar.
Para valorar el juego que tendremos en la mano es
importante, primero, que conozcamos el valor y precedencia
de cada combinación tal y como explicamos mas arriba.
Volviendo al caso particular de nuestro Texas Hold’em, deberán tener en cuenta que solo tienen en la mano un par de cartas y que estas deberán combinar con hasta otras 5 que están en la mesa y son comunitarias. Esto es, a veces, una trampa mortal.
Supongamos que tenemos dos J en las manos. Muy bien, un par, no es mal juego.
Se desarrolla el juego, sobre la mesa aparecen 3, 8,10 de distinto palo.
Muy bien, mi par de J, es el juego mas grande posible.
Se descubre la cuarta carta, un 2, y no es de ningún palo de los que están en la mesa. ¡Perfecto! Sigo ganando.
Se descubre la quinta y ultima carta: una J. ¡Grandioso!
¡Tremendo! Pierna de J. Ya es imposible que me ganen (si
no me ganaban con el par de J, mucho menos con la Pierna)
apuesto todo mi dinero y... pierdo todo. ¿Cómo es esto?
En mi alegría por ver la última J que formaba mi Pierna no
me di cuenta que mi juego ganador se había convertido en
un posible juego perdedor porque un jugador tenía en sus
manos un 7 y un 9 que, gracias a la última carta la J que
me condenó, mi rival formó una preciosa escalera
7,8,9,10,J ganándole a mi pierna.
Por eso es importante analizar el juego una y otra vez,
carta a carta, porque si el transcurso de la partida
continúa hasta la última carta todo puede cambiar.
¿Qué nos hubiera convenido en nuestro caso?
Pues, muy posiblemente, apostar una gran suma de dinero cuando aparecieron las 3 primeras cartas ¿Porqué? Porque es muy difícil que un rival serio apueste grandes sumas sin tener un juego “potable”. Si a nuestro rival que formó la escalera con la última carta le hubiéramos retado poniendo 100 U$ sobre la mesa cuando se descubrieron el 3,8,10 es muy posible que no hubiera arriesgado esa cifra sujeto a la aparición de las cartas que le hicieran formar la escalera... o quizás si.
El poker es un juego de personalidad. Hay que estudiar a los rivales. ¿El rival “ve” las apuestas que se le hacen o se va al mazo? Si las apuestas son baratas ¿Cómo se comporta? ¿Tiende a irse al mazo cuando las apuestas son elevadas?
Todo lo que sucede en una mesa de Poker es importante a la hora de jugar y no solamente el valor de la manos que estamos jugando en este momento.